Pocos años antes de que la “patria periodística”, a partir de la acusación al conductor "Jey Mammon", comenzara a enfatizara –a pedido del público- la supuesta irrelevancia que para la moral y aun para el derecho tendría o debería tener el consentimiento que un menor con 16 años cumplidos dé en un ámbito privado a un tipo de relación sexual que desde hace mas de 10 años (y para el beneplácito del 95% de nuestra sociedad de “bachilleres en progresismo”) fuere equiparada a las relaciones normales que un hombre y una mujer tienen en el matrimonio –o fuera de él-.
Pocos años antes, digo, de esta nueva erupción "punitivista" de la cloaca mediático, esta vez montada a lomo de un supuesto celo por la protección de los menores de edad, la Asociación de Cronistas Cinematográficos -parte de la harapienta “patria” mencionada et supra- nominaba en 2019 para el premio “revelación masculina” (y pese a ser de madera balsa) al joven Wall Javier (ver 1) ¿El motivo? Haber sido usado por el director José Celestino Campusano en la película “Hombres de Piel Dura”, estrenada en agosto de ese año para hacer, entre otras cosas, la serie de escenas pornográficas que se observan más abajo.
En ellas, y siempre representando a un estudiante secundario de 16 años, el joven actor, de aspecto aniñado, entre otros actos sexuales simulados llega incluso a toma REALMENTE el pene de otros dos intérpretes (ver 2 y 3) y a recibir entre sus nalgas la nariz de un tercero (ver 4). En todos los casos, para esclarecer al espectador tanto del carácter REAL de lo que ocurre como de la identedad de quienes lo protagonizan, el multi-SUBSIDIADO director quilmeño utiliza siempre “planos secuencia”, es decir, sin “cortes” que pudieran hacer posible especular con trabajos de edición y montaje en eso pasajes críticos.
Del carácter PORNOGRÁFICO de las mismas, no hay duda alguna: son representaciones de aquellas “actividades sexuales explícitas, reales o SIMULADA” de las que nos habla el art. 2 c del "Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño [y la] Utilización de Niños en la Pornografía".
Ahora bien -claro- ante ello una de las pregunta que se impone es obvia: Para hacer esas representaciones de actividades sexuales explícitas -que en la especie son TANTO reales como simuladas- ¿se valió Campusano de un intérprete MAYOR de edad o MENOR de edad? Porque las consideraciones jurídicas variarían notablemente en uno u otro caso.
Espero poder dilucidad esa cuestión próximamente.




No hay comentarios:
Publicar un comentario